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viernes, 14 de marzo de 2014

Somos nuevas en la comunidad y montamos un picoteo vecinal

Como ya he contado, tras el viaje por América Latina, acabamos de mudarnos a una nueva comunidad en Lavapiés. Como queremos conocer a nuestrxs vecinxs, Almu, Vane y yo montaremos un pequeño picoteo el domingo para conocernos. Esta tarde, hemos pasado por los pisos para invitarles en persona y también hemos colgado un flyer informativo en el portal. Esperamos que se apunten muchxs y que pasemos un buen rato.

Lo comentábamos hoy con Mónica, la vecina del tercero que hemos conocido mientras le contábamos nuestra idea. Y es que es una pena cómo últimamente parece que compartimos nuestros pensamientos con un puñado de desconocidxs en Twitter, Facebook y demás redes sociales, pero no sabemos de qué hablar con nuestrxs vecinxs en el ascensor. La verdad es que puede que en ocasiones las posibilidades de las Tecnologías de la Información y la Comunicación nos hagan dejar algo de lado las opciones de participación en nuestro radio de acción más cercano.

Para que eso no pase, comparto algunas ideas para que pasarnos a la vida 2.0 también en nuestro portal o en nuestro barrio:

>> Haz red con tus vecinxs de escalera. Desde compartir la wifi hasta montar una cooperativa o un grupo de consumo agroecológico... las opciones son tantas como las que alcance vuestra imaginación. Recuerda el lema “compartir da gustito” porque en cuanto hagas red con tus vecinxs, comprobarás hasta qué punto es cierto. Puedes ver un ejemplo de como se organizan los vecinos y vecinas de La Corrala de Sombrerete 6, en Lavapiés, Madrid.

>> Debate en el ascensor, en la escalera o en el bar de abajo. Lleva los temas que te preocupan a las conversaciones entre vecinxs. Es una buena manera de sensibilizar, compartir, intercambiar y poner en común opiniones, quejas, demandas y propuestas, para construir y mejorar el barrio entre todas y todos. ¡Y mejor si es en un bar con conciencia, claro!

>> Monta un huerto comunitario, una universidad popular, un banco del tiempo, un equipo de fútbol, una merienda colaborativa, un coro, una verbena a vuestro gusto y no al del Ayuntamiento. La idea es encontrarse para conocerse, construir espacio vecinal y mejorar la convivencia, además de disfrutar de un ocio alternativo desde lo local. Inspírate conociendo proyectos como el de Esta es una plaza, lxs Vecinitxs de Lavapiés, La Casa Invisible, La huertita de Tetuán o El local cambalache.

>> Encuentra tu forma de participar en la asociación de vecinos o colabora con alguna ONG de tu barrio. Colabora para que los movimientos y colectivos que trabajan en tu zona tengan una proyección en el barrio.

¿Se os ocurren más formas de participar en tu comunidad o en tu barrio?

viernes, 7 de marzo de 2014

#Yopidolocal: ¡Pasa de alimentos kilométricos!

¿Te apetecen unos garbanzos de la abuela con deforestación mexicana y reducción de indígenas desplazados? Casi seguro que no. Pero en realidad estos son los alimentos que nos encontramos en nuestros platos. Han llegado desde miles de kilómetros de distancia sin que las empresas que los comercializan tengan en cuenta las repercusiones sociales y ambientales que acarrean.


No te pierdas el vídeo de la nueva campaña "Alimentos kilométricos" de Amigos de la Tierra:


domingo, 23 de febrero de 2014

Productos de comercio justo elaborados en el Estado español, ¿tiene sentido?

Esta semana me han dejado un comentario preguntando si existen productos de comercio justo elaborados en el Estado español. Para responder y aprender sobre el tema le he preguntado a una especialista en el tema. Comparto la respuesta de Marta Guijarro, responsable de comunicación de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo:

"Desde la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (somos la entidad española que agrupa a 30 organizaciones –entre ellas, las más significativas– que trabajan en Comercio Justo) se considera que los productos de Comercio Justo son aquellos elaborados dentro de la red internacional de Comercio Justo y avalados por las instituciones internacionales de Comercio Justo (fundamentalmente, la Organización Mundial del Comercio Justo y Fair Trade International). Por tanto se consideran productos de Comercio Justo aquellos elaborados en los países llamados del Sur o en vías de desarrollo, y obviamente siempre que cumplan con los criterios de Comercio Justo y estén avalados por instituciones internacionales de la red.

Por supuesto que los principios y la filosofía del Comercio Justo pueden (y deben) ser aplicados al comercio que se establece dentro de un país o en una localidad, sin embargo a estos no los llamamos de la misma manera con el fin de evitar confusiones con los producidos dentro de la red internacional de Comercio Justo establecida desde hace 50 años, y que tiene sus objetivos y principios definidos.

Los productos producidos, por ejemplo, en España y que aplican criterios sociales, de justicia y sostenibilidad los consideraríamos dentro de la economía social y solidaria, un movimiento más amplio del que forma parte el Comercio Justo y en el que participamos.

Por otra parte, comentarte que hay algunos productos de Comercio Justo que requieren elaboración (por ejemplo, galletas, mermeladas, chocolatinas…). Estos son elaborados con ingredientes de Comercio Justo (cacao, azúcar, etc.) y su fabricación o procesos como el envasado se realizan en nuestro país. Cada vez más, en estos procesos se compaginan los ingredientes de Comercio Justo con otros procedentes de la economía solidaria de nuestro país o se recurre a empresas o iniciativas sociales (empresas de inserción, centros especiales de empleo, etc.) para procesos finales como el envasado, etiquetado, etc".

La foto la comparte Imagen en Acción en Flickr

lunes, 25 de abril de 2011

Tiendas de barrio 'vs' centros comerciales: ¿quién sale ganando?

Los pequeños comercios van desapareciendo de nuestros barrios y cada vez gastamos más dinero en los grandes centros comerciales situados en las afueras. ¿Sabes lo que esto implica?

Compartimos algunos de los efectos positivos y ventajas, tanto ecológicas como sociales, que te reporta consumir en las pequeñas tiendas de tu barrio:

>> Los comercios locales y los mercados de barrio son fundamentales para la salud de nuestras comunidades. Es habitual que sus propietarios vivan en la zona, por lo que el dinero gastado en sus tiendas también ayuda a fortalecer la economía local. Hay estudios que demuestran que el dinero gastado en comercios de proximidad circula en el barrio 3 veces antes de desaparecer en la economía general. Mientras que la mayor parte de lo gastado en las grandes superficies sale de la región casi de inmediato.

>> Las tiendas de barrio además son un buen lugar donde encontrarse y estar de charla y hacer red con tus vecinos y vecinas.

>> Para desplazarnos hasta las afueras consumimos mucho tiempo y grandes cantidades de dióxido de carbono. Frecuentar más los comercios locales nos ayuda a reducir el impacto en el medio ambiente que suponen los desplazamientos a los centros comerciales. Ir paseando o en bici a las tiendas de barrio permite disminuir el tráfico y los gastos de gasolina, a la vez que haces ejercicio físico.

>> Se calcula que el contenido de una cesta de la compra típica ha recorrido más de 160.000 kilómetros hasta llegar a las estanterías de un centro comercial. Los comercios de barrio cuentan con más productos locales o cultivados y fabricados en la zona.

>> Los pequeños comercios consumen menos energía que los centros comerciales. No son necesarios esos gigantes congeladores abiertos, ni las luces brillantes encendidas día y noche, ni las puertas abiertas con sistemas para impedir que entre el calor ni esos potentes aire acondicionados. Por cada metro cuadrado de espacio en un centro comercial, una verdulería de barrio consume hasta tres veces menos energía.

>> Si en tu barrio no encuentras todo lo que necesitas, ¡pídelo! Es mucho más probable que el propietario o la propietaria de una comercio local responda a tus peticiones que la gerencia de un centro comercial.

>> ¿Te imaginas ir al centro comercial y pedir consejo acerca de un libro adecuado para regalarle a tu sobrina, unas manzanas ecológicas o una televisión de bajo consumo energético? Las grandes superficies amplían su gama de mercancías sin cesar, por tanto es imposible que el personal conozca todos los productos de la tienda. En cambio, es muy probable que el carnicero, la librera o el frutero de tu barrio puedan ofrecerte consejos útiles sobre todos los productos que venden. Te ayudarán a escoger mejor y te ofrecerán las mejores gangas.

>> Varios estudios de consumo muestran que la mayor parte de la gente realiza una compra principal una vez a la semana en una gran superficie comercial en el que gasta el 80% del presupuesto familiar. Está comprobado que más de un tercio de estos productos (sobre todo los alimentos) acaban en la basura. Compramos demasiado de una vez o no hacemos planes de antemano y terminamos con productos que nunca usamos. En cambio, las personas que visitan tiendas de barrio a la vuelta del trabajo o en combinación con otros recados, con los que vas llenado poco a poco tu despensa, hacen compras mucho más eficientes. No desperdiciarás comida y comerás alimentos más frescos, por ejemplo.

Sesión de punto subversivo en la librería La Marabunta de Lavapiés