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miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Sártenes responsables? ¡No es tan difícil como parece! :)

Mi compi' de piso lleva semanas quejándose de nuestra sartén. Diciendo que está abollada y que se pega, avisando de que tenemos que cambiarla por una nueva.

Al final le he hecho caso y me he puesto a investigar sobre qué tipo de sartenes (y de menaje de cocina) son las más responsables. Comparto lo que he aprendido.

Antes de elegir una sartén, una olla u otro utensilio de cocina, tenemos que fijarnos en el tipo de fogones que tenemos, porque estos condicionan la eficiencia de los tipos de enseres que utilicemos. En nuestro caso, tenemos vitrocerámica. Para aprovechar al máximo su energía conviene que los utensilios tengan la base plana, sin abollar. Así maximizaremos la superficie de contacto con el vidrio. También es importante que escojamos sartenes u ollas que tengan un diámetro no inferior al del fogón. 

Luego nos interesa saber con qué materias primas se ha fabricado el utensilio, cómo distribuye el calor, si evitará que la comida se pegue, si puede desprender algún elemento tóxico, y si será duradero. 

  • Empezando por las materias primas, vemos que todos los materiales con los se fabrican las sartenes no son renovables :( Así que es importante que nos hagamos con utensilios de calidad que nos puedan durar mucho tiempo. ¡También es importante cuidarlos, claro! :)
  • En cuanto a la distribución del calor, hay que fijarse en el grueso de la base de la sartén: no debe ser demasiado fina porque repartirá desigualmente el calor y es más fácil que se abolle. Algunas sartenes llevan una capa de titanio en la base porque, al ser tan duro, es mucho más complicado que el utensilio se deforme. Un truco para ver si un utensilio distribuye bien el calor es extender una capa fina de clara de huevo en él y calentarlo y ver si se coagula antes en unas zonas que en otras.
  • De los metales que se emplean para fabricar utensilios de cocina, el mejor conductor es el aluminio, luego el hierro y después el acero inoxidable. La cerámica transmite el calor más lentamente.
  • Eso sí, la comida se pega mucho menos en los utensilios de cerámica que en los de metal. Para evitar las "pegadas", las sartenes suelen tener revestimientos antiadherentes. Los más comunes son el teflón (funciona genial si no se raya pero tiene algún problema de toxicidad), el esmalte y su variante vitrificada, el aluminio anodizado (se raya muy fácil) y los recubrimientos cerámicos.
  • Por lo que he podido leer parece que no hay que preocuparse mucho por los tóxicos que los utensilios de cocina puedan desprender, a excepción del teflón. Este material, que técnicamente se le conoce por las siglas PTFE, fue inventado por la multinacional DuPont. Es una mezcla de polímeros sintéticos conocidos como PFC's, catalogados como "compuestos orgánicos persistentes", lo que significa que se acumulan en el medio y en el cuerpo y no los eliminamos. Hay bastante polémica alrededor del teflón, de hecho, está catalogado como "posible cancerígeno" por algunas agencias de protección ambiental. Así que lo más seguro, probablemente, sea evitar o minimizar el uso de utensilios recubiertos con este material. 
  • También tenemos que fijarnos en los mangos. Es importante que no se desarmen fácilmente. Los más duraderos son los que forman una pieza con la sartén. La siguiente mejor opción sería que el asa fuera del mismo material que el utensilio y estuvieran soldados. Es cierto que de estas dos formas, el mango se calentará, pero sólo hay que cogerlo con un guante o un trapo, y listo. 
  • Algunos colegas me han recomendado que, para que dure más, me haga con una sartén de gama profesional. Puede ser otra opción a valorar, claro, pero los precios suben un montón y los mangos suelen ser más largos de lo habitual, cosa que se puede convertir en un engorro en una cocina de armarios y dimensiones domésticas :)
  • Sartenes made in Spain? La mayoría de utensilios de cocina que se encuentran en las tiendas están fabricados en el Sureste asiático, en general de calidad muy baja. También en estos países se fabrican los enseres de Ikea. Pero en las ferreterías de barrio y en tiendas especializadas, tanto físicas como online, podemos encontrar utensilios hechos en el Estado español, o al menos en Europa, y de mayor calidad. 
  • En cuanto a la conservación, hay algunos trucos para que los utensilios nos duren más: no usar cubiertos de metal para remover; no cortar nada dentro de las sartenes u ollas y lavarlas con agua caliente, sin detergentes ni estropajos agresivos, por ejemplo. 

Con toda esta información, ya estamos listas para llevar la vieja sartén al punto limpio y hacernos con una nueva más eficiente y responsable :) 

La foto la comparte raspberry cupcakes en Flickr

domingo, 2 de marzo de 2014

Mudanzas: una oportunidad para empezar una vida más sencilla y consciente

Después de un año viajando y aprendiendo por América Latina, toca volver a instalarnos en un campo base para idear y poner en marcha futuros sueños, así que estamos en pleno proceso de mudanza para instalarnos en un pequeño piso de Lavapiés. 

Mudarte e instalarte en un nuevo hogar conlleva un buen trabajo: limpiar, empaquetar, cargar, desempaquetar, colocar... pero también te da una buena oportunidad para poner en marcha nuevos propósitos como vivir de una manera más sencilla y consciente. Una mudanza puede convertirse en una prometedora hoja en blanco, para replantearte qué cosas, objetos, prendas y demás elementos necesitas y cuáles no sirven más que para ocupar tu espacio y llenarse de polvo.

Comparto algunas ideas que se nos han ocurrido estos días para hacer una mudanza bajo criterios de consumo responsable:

1. Lo primero de todo es identificar qué quieres llevarte a tu próxima vivienda. ¡Libérate! ¡Suelta lastre! Una mudanza es una oportunidad ideal para preguntarte qué es necesario y qué no. Por eso, es ideal que sirva no para poner el acumulador nuevamente a cero, sino para cambiar nuestros hábitos de acumulación sin sentido. Nosotras, por ejemplo, nos hemos propuesto estrenar un nuevo armario, rebajando el tamaño de su contenido. Nos hemos sumado las 3 al proyecto 333.  El reto es utilizar sólo 33 prendas y accesorios durante los próximos tres meses. Pensamos que obligarnos a separar las prendas que realmente usamos de lo superfluo es un buen comienzo de viaje hacia una vida más sencilla y responsable. Hacer la lista de las 33 prendas que queremos utilizar es el primer paso. Es curioso ver que acabamos descartando prendas que pensábamos que eran imprescindibles en nuestro ropero. Creemos que si consigues finalizar el proyecto 333 probablemente mucha de la ropa que tenemos la acabaremos donando porque no la habremos echado de menos y, lo más importante, nuestros hábitos de compra de ropa cambiarán. Antes de comprarnos una nueva camisa nos plantearemos: ¿La necesito? ¿Realmente la voy a utilizar? Aquí están las instrucciones del reto por si alguien más se anima a sumarse :)

2. De lo que no quieras llevarte, separa aquello que todavía sirve y está en buen estado o que necesita tan sólo una pequeña reparación. ¿Quién lo puede querer? Pregunta a amistades, colegas, familiares o asociaciones cercanas si lo quieren. Usa las redes de reciclaje. Te sorprenderás de lo bien que funcionan y lo rápido que pasas tus antiguos patines, aquella estantería que no usas o cualquier otra cosa. Que te vengan a buscar la nevera o un sofá te será, además, de gran ayuda si tienes que dejar la casa vacía. Nosotras hace años que participamos en el grupo de FreeCycle Madrid. Está red está formada por más de 5.000 grupos con cerca de 9.000.000 millones de participantes en todo el mundo. Es un movimiento enteramente sin ánimo de lucro que consiste en dar (y recibir) cosas gratis en nuestras ciudades y de ese modo mantener cosas en buen estado fuera de los vertederos. Si de lo que te quieres deshacer es de ropa, dónala a algún proyecto social como la cooperativa Ropa Amiga, Emaus, etc.

3. ¿No has encontrado a nadie que quiera tu antigua lavadora? Pues ya sabes, si la bajas a la calle (en cada ciudad varía la normativa al respecto) harás un favor a su futuro dueño-viandante si cuelgas un cartel de ‘Funciona’ o ‘Funciona pero no centrifuga’, etc. Y también si en ese armario que vas a bajar a la calle dejas una bolsita con los clavos, etc.

4. ¿Y qué hacer con todo aquello que ya no se puede reusar de ningún modo? Claro, tíralo a la basura… ¡Pero cada cosa a su cubo! Parece una obviedad, pero me da la sensación de que mucha gente que habitualmente separa residuos, a la hora de la mudanza no es tan escrupulosa, pues hacerlo requiere un tiempo extra adicional al muchísimo trabajo que comporta de por sí una mudanza. Y es que al ir a vaciar los cajones y estanterías llenos de papelotes, debes entretenerte en separar las espirales metálicas o los clasificadores de plástico de las libretas del papel, al tirar esa bolsa con multitud de pequeños utensilios debes fijarte cosa por cosa, etc. Es importante que más allá de los cubos de uso diario, desde el inicio de la mudanza prepares la caja o cajas del punto verde, pues en las mudanzas salen muchos residuos que deben ir allí, como aparatos electrónicos, cables, restos de pinturas, pilas y demás.

5. Por último, si encargas el transporte de tus muebles y pertenencias a una empresa de mudanzas, intenta enterarte antes de las condiciones en las que trabajan sus empleados y empleadas.

La foto la comparte carlaarena en Flickr

viernes, 2 de noviembre de 2012

Más trucos para combatir el frío en casa

El lunes hice lo que pude recopilando algunas ideas para tratar de mantener el calor en casa sin abusar de las estufas o las calefacciones pero la verdad es que la bajada de temperaturas en Madrid ha sido una pasada y ando buscando más truquillos para no pasar frío. Comparto lo que fui encontrando:

 1. Engáñate con la colorterapia: Por lo visto, una manta de color cálido (rojos, anaranjados, etc.) nos puede dar una sensación más cálida, ya que el calor también tiene una parte de percepción sensorial. Por la misma razón, una decoración en estos tonos en casa puede que nos ayude a crear un ambiente más confortable.

2. Alfombras mágicas: Si cubrimos nuestro suelo (o parte de él), sobre todo si no es de madera ni de parqué, con alfombras, la sensación térmica crecerá. Si no tienes ninguna alfombra, en un momento desesperado una manta vieja en el suelo puede hacer la misma función.

3. Estómago caliente:  Los guisos, las sopas y este tipo de platos de invierno ayudarán a nuestro cuerpo a entrar en calor. 

4. Entre tus manos: Rodea con tus manos una taza de una infusión o una bebida caliente. Antes de beberla, incluso, ya habrás entrado un poquito en calor.

5. Deja que entre el sol: Abre las cortinas y persianas durante el día, incluso puedes abrir las ventanas unos minutos en las horas centrales del día. Si no hace un día soleado, corre las cortinas, mejor si son dobles.

6. Cambia la ropa de cama: Cambia las sábanas de algodón por las de franela, hazte con un buen edredón, mejor si es de plumas, y pon mantas extra si es necesario.

7. Coge la escoba: El ejercicio físico en las labores de la casa hará que bombees más sangre y entres en calor. Además, vivir en un ambiente limpio hará que tengas mejor humor y con más fuerza vital. Otra buena idea es salir a la calle unos minutos y darte un breve paseo para entrar en calor. Pero a poder ser no vayas a comprar o a tomarte un café a algún sitio con calefacción, porque lo único que conseguirás es destemplarte y luego al salir a la calle de nuevo te morirás de frío. Al volver a casa la sensación de frío ya se te habrá pasado y te parecerá que se está incluso calentito.

8. Tapa cabeza y pies: No lo dudes, un gorro para dormir y unos buenos leotardos o calcetines altos te mantendrán caliente cuando la temperatura de tu cuerpo baje mientras duermes.

9. Usa un humidificador: Su uso potencia la sensación térmica del calor que produce la calefacción. ¿No tienes? Cuando te duches deja la puerta abierta, si tu casa es pequeña conseguirás un efecto similar.

10. Trata de evitar las corrientes de aire: Para evitar las corrientes de aire sella las puertas y ventanas.

11. Si cocinas algo al horno, luego deja la puerta abierta para que el calor invada la casa.

12. Acurrúcate con tus amigos, con tu pareja, con tu mascota... Es una antiquísima y efectiva solución contra el frío del cuerpo y del alma :)

La foto la comparte vyzl en flickr

lunes, 29 de octubre de 2012

Llega el frío: calienta tu casa, ¡no el planeta!


Mis compis de piso y yo (somos periodistas los 3) últimamente curramos bastante en casa así que nos tenemos que pasar un buen puñado de horas sentados tecleando. Este fin de semana he empezado a oir bastantes quejas sobre el frío que hacía. Logré convencerles para aguantar un poco más sin poner las estufas. Y es que además de pensar en nuestro bolsillo, hay que pensar en la salud del planeta.

Hoy lunes al llegar a la oficina más de lo mismo. Las y los compis piden que pongamos ya la calefacción :( No es que crea que tengamos que trabajar con frío o pasarlo mal, pero es que me parece que aún es muy pronto. No es ni noviembre y al menos en Madrid aún hace algo de solete. Si nos abrigamos más y buscamos soluciones creativas seguro que podemos estar a gusto en casa y en la ofi en invierno sin dañar el medio ambiente y sin arruinarnos.

Comparto algunas ideas para subir la temperatura de nuestro hogar sin calentar (más) el planeta.

>> Si quieres aprovechar al máximo el calor del sol, incluso en los climas más fríos, usa más a menudo las habitaciones más soleadas de la casa durante el invierno.

>> Cuando llegue el momento de volver a pintar la casa por fuera, elige un color oscuro, para absorber más calor.

>> Revisa cada año el calentador y los fogones, tanto por seguridad como para que funcionen con la máxima eficacia. Si ya no basta con las revisiones, y tienes que comprarte un calentador nuevo, invierte en un modelo de condensanción de gas, que puede llegar a consumir un 30% menos de energía que su predecesor.

>> Si tu calentador eléctrico aún no tiene una buena chaqueta, pónsela. Así entrará más calor en la ducha y se escapará menos por la galería.

>> Si tu calefacción es a base de radiadores, asegúrate de no calentar las paredes, sino las habitaciones, aplicando por detrás un material reflectante como el papel de aluminio. Otra posibilidad es poner una estantería unos cuantos centímetros por encima del radiador para orientar el calor hacia la habitación, evitando que suba por la pared. Además, purga de vez en cuando los radiadores para eliminar el aire y asegurarte de que funcionen con la máxima eficacia.

>> Es absurdo tener encendida la calefacción cuando no hay nadie en casa, o cuando duerme todo el mundo. Programa el temporizador para que solo se ponga en marcha cuando estás despierto y en casa. Si no tienes temporizador, instala uno porque la inversión verás cómo se recupera en semanas. Si tu casa está razonablemente bien aislada, deberías poder apagar la calefacción media hora antes de irte a la cama sin notar ninguna bajada de temperaturas antes de meterte bajo las mantas. Verás cómo la factura bajará un 5%.

>> En climas fríos, hasta la mitad del calor que se usa en las casas se pierde a través de las paredes exteriores. Si tienes cámara de aire, puedes mantener la casa caliente inyectando material aislante en los huecos por un pequeño agujero en cada pared. Las paredes macizas se pueden aislar aplicando una capa de revestimiento. Eso sí, a la hora de aislar paredes, procura usar un material aislante reciclado o que no sea dañino para el medio ambiente, por ejemplo a base de periódicos reciclados, lana de oveja o fibra de celulosa.

>> Asegúrate de que no se enfríe el agua dentro de las cañerías (sobre todo en los trayectos largos por zonas frías como el garaje) envolviendo con material aislante todas las partes que queden expuestas.

>> Gran parte del calor de un edificio se puede perder por las ventanas. Este derroche se puede reducir al mínimo instalando dobles cristales, preferiblemente de baja emisividad, que reducen aún más la pérdida de calor. Si te resulta demasiado caro, aplica una película aislante a cada cristal y pagarás mucho menos por un resultado parecido.

>> A parte de crear un ambiente acogedor, las cortinas y los estores pueden ser tan eficaces como el doble o triple cristal para mantener el calor en casa, sobre todo si tienen un revestimiento térmico bien grueso. Para mantener calientes las habitaciones en invierno, cierra las cortinas y las persianas justo antes del anochecer, y ábrelas por la mañana para que de día entre el calor.

>> Una de las modas más obtusas de los últimos años, la calefacción de gas para exteriores, derrocha energía y genera muchísima contaminación. Si tienes jardín y quieres disfrutarlo en invierno, abrígate con alguna otra prenda o usa un brasero de leña.

¿Se te ocurren más ideas para calentar tu casa de forma responsable y consciente? ¡Compártelas en los comentarios y las añadiré a la lista!

La foto la comparte Ti.mo en flickr

viernes, 26 de octubre de 2012

Vivir sin secadora en días de lluvia

Está claro que no hay que obsersionarse, pero la verdad  es que prácticamente todo lo que hacemos tiene una incidencia en el medio ambiente y cualquier cambio en nuestro día supone una oportunidad para cuidar mejor el planeta. Secar la ropa con más eficiencia y responsabilidad, ¡también!

Ya sabemos que las secadoras consumen más energía que cualquier otro electrodoméstico. Yo no tengo y además vivo en un piso con una corrala estupenda, así que siempre que es posible tiendo la ropa al aire libre. Pero los días o las semanas lluviosas que estamos viviendo en Madrid son todo un reto para la creatividad.

Cuando no llueve demasiado, intento seguir tendiendo en la corrala cubriendo la ropa con un plástico grandote. Pero cuando llueve mucho o cuando la lluvia viene acompañada de viento esta solución no me funciona.

Mi piso es pequeñito, no tengo radiadores y el único sitio donde me cabe un tendedero plegable es en la cocina, que es la única estancia de la casa sin ventanas. Odio que en invierno el secado de la ropa se eternice, que las prendas más gorditas como los jerseis y las chaquetas (por no hablar de las toallas y las mantas) parezca que nunca se acaben de secar del todo y huelan a humedad.

Esta semana, que está lloviendo un montón, he andado buscando y pidiendo truquillos a la gente para acelerar el secado de la ropa en interiores y para evitar que la casa se humedezca. Comparto las ideas que he conseguido:

>> Me han comentado que existen unos tendederos eléctricos que por lo visto funcionan bastante bien, pero me han dicho que hay que dejarlos enchufados bastantes horas. No me puedo permitir gastar dinero en esto y además me parece un derroche energético, así que he desechado esta idea.

>> Intentar colocar el tendedero en su sitio cálido pero bien ventilado y, en caso de que sea posible, que le dé el sol.

>> Quitar el exceso de agua y sacudir bien la ropa antes de ponerla a secar. De mi lavadora la ropa ya sale bastante centrifugada, pero intentaré escurrirla bastante para ver si se saco algo más de humedad y se seca antes. Lo de sacudir enérgicamente cada prenda ya suelo hacerlo para evitarás arrugas, dado que no plancho nunca.

>> Es importante evitar secar la ropa en los radiadores porque además de que la ropa quedará dura y podría encoger, se produce condensación y la consecuente pérdida del calor que genera la calefacción. Yo no tengo calefacción, sólo un par de estufas. Aún no las hemos sacado pero de todas maneras tampoco colocamos ropa encima por seguridad.

>> Organizar el tendedero. Al colocar la ropa en el tendedero, por lo que me han contado es más eficiente poner las prendas más pequeñas, como bragas y calcetines, en la parte inferior y reservar las varillas superiores para las prendas de mayor volumen.

>> Respetar el espacio entre las prendas. Hay que tratar de separar las prendas para que el aire circule a su alrededor.

>> Utilizar perchas. Por lo visto para que se sequen antes y evitar arrugas, los vestidos, las camisas y las chaquetas es mejor tenderlas en perchas. Si se puede, una buena opción para colgarlas es la barra de la ducha. Si en la ducha no es posible, se pueden abrir dos puertas de un armario, colocar un palo en medio y usarlo para colgar las perchas.

>> Secar las prendas de lana en horizontal. ¡Con esto he alucinado! Me han asegurado que si pones tus jerseys de lana a secar sobre una toalla blanca o de color sólido, se secarán antes y no se deformarán. ¡Aún no lo he probado!

>> Y mi truco favorito: Si necesitamos secar alguna prenda con urgencia, la podemos meter en una bolsa de plástico doblada y cerrada correctamente y meterla en el congelador. Al día siguiente está seca y sin arrugas. Lo he probado y, ¡funciona!

>> No experimentes demasiado 

Para las personas que si tengan secadora un consejillo: si tienes que usarla, trata de disminuir su utilización a una carga semanal, con eso reducirás las emisiones de CO2 de tu casa unos 90 kilos al año.

La foto la comparte michael_swan en flickr

lunes, 28 de mayo de 2012

6 ideas para frenar el cambio climático con el consumo responsable

Hoy en CanalSolidario.org destacamos 6 recomendaciones que podemos poner en práctica fácilmente en nuestra rutina habitual para tratar de frenar el cambio climático. Aquí van:


1.Vivienda: aslamiento y orientación. Una vivienda mal aislada consumirá en calefacción más energía y una vivienda bien orientada podrá aprovechar mejor las posibilidades naturales de calor (el sol) o de frío (sombras y corrientes de aire).

2. Movilidad: usa el transporte público. Los coches privados representan aproximadamente el 15% del total de emisiones en España.

3. Alimentación: dieta baja en carbono. Una buena manera de reducir la huella es consumir menos carne y más vegetales en su lugar.

4. Electrodomésticos: Plantéate racionalmente si realmente necesitas ese electrodoméstico o si lo estás comprando por alguna otra razón (moda, capricho). Muchos electrodomésticos son completamente prescindibles.

5. La compra, en mercados locales: Los mercados locales y mercadillos tradicionales ofrecen alimentos de temporada producidos cerca del punto de venta. Se trata de productos que han necesitado poco consumo energético en su transporte y en su refrigeración y conservación, y por tanto su carga de emisiones de carbono localeses más pequeña que la de productos que, por ejemplo, vengan ultracongelados desde lugares muy lejanos en otros continentes. Pensando en el clima, es una buena idea consumir productos de temporada, adquiridos en mercados locales, y a ser posible con certificación ecológica.

6. Compras con menos emisiones: La posibilidad más coherente para reducir la huella de carbono de nuestro consumo eléctrico consiste en comprar la electricidad a una empresa que genere exclusivamente electricidad de origen renovable. Así se asegura que la huella de carbono se reduce, y se apoya a una empresa que apuesta por las renovables 100%. Otra opción sería pedir a la compañía habitual que solamente venda electricidad verde. Tanto en tu factura de electricidad como en la página web de la Comisión Nacional de la Energía se puede encontrar un listado de todos los comercializadores de electricidad.

La foto es de calixto en flickr

lunes, 5 de marzo de 2012

¿Fregar a mano los platos o poner el lavavajillas a carga completa?


Con esto de tratar de sumarme al reto de vivir con 50 litros de agua al día que propone ONGAWA, he tenido que pararme a pensar en muchos de mis hábitos cotidianos y buscar alternativas más eficientes y responsables.

Una de las cosas que me he planteado es cómo fregar los platos gastando la mínima cantidad de agua necesaria.

Muchas veces he oído que se gasta menos agua lavando los platos con un lavavajillas eficiente a carga completa que lavándolos a mano. Lxs compis' de ONGAWA nos dan estas cifras:

Lavavajillas eficienteComo mínimo 10 litros / ciclo
Lavavajillas no eficienteHasta 40 litros / ciclo

Grifo (hilo de agua)Aproximadamente 0’7 litros / minuto
Grifo (caudal normal)Aproximadamente 3’8 litros / minuto
Grifo (caudal muy alto)Aproximadamente 6’5 litros / minuto
Si empleáramos en lavar los platos más de 3 minutos con un caudal de agua normal, parecería más eficiente la opción de llenar por completo el lavavajillas. Sin embargo, el experto en consumo responsable Toni Lodeiro desmonta esta teoría en su libro y en su blog con una sencilla y clarificadora explicación. Usando el lavavajillas no gastamos menos agua y energía que lavando a mano con criterio porque el lavavajillas siempre lava en caliente (y a mano podemos lavar en frío o templar el agua) y porque tendríamos que contabilizar la mochila ecológica del aparato (materias primas y energía utilizadas, impacto en el medio ambiente y gestión de residuos en la fabricación, transporte, comercialización...).

Lodeiro también añade que al trabajo que nos ahorra el lavavajillas deberíamos descontarle las horas dedicadas a comprarlo (estudiar qué modelo compramos, ir a la tienda a elegirlo, instalarlo...) y a ganar dinero para pagar el aparato, las reparaciones y el incremento de la factura eléctrica.

Así que me quedo con la opción de lavar a mano con criterio y comparto algunos aprendizajes e ideas prácticas para ahorrar el máximo de agua:

  • Abrir los grifos con la presión necesaria y cerrarlos mientras enjabonamos. Podemos reducir un poco la presión del agua ajustando la llave de paso o colocando unos reductores de caudal en los grifos (son muy baratos, los venden en cualquier ferretería y usando la mitad de agua, tenemos la misma sensación de presión).
  • No mezclar los cacharros que sólo necesitan darles un agua con aquellos que están muy sucios para poder ahorrar trabajo, agua y jabón.
  • Para minimizar atascos en las cañerías y ahorrar en depuración de aguas podemos colocar una rejilla en el desagüe de la pila para que no se cuelen restos sólidos.
  • Los restos y la grasa pegada en los cubiertos y platos se pueden echar a la basura con un papel usado.
  • La vajilla muy sucia es más fácil de frotar en caliente, antes de que los restos se enfríen y se sequen. Para suciedad difícil, vale más dejar los cacharros a remojo un rato.
  • Con un cubo podemos recoger el agua de lavar los platos no demasiados grasientos y podemos reutilizarla en el inodoro en lugar de tirar de la cisterna.
La foto es de .imelda en flickr

miércoles, 15 de febrero de 2012

¡Pon un aguacate en tu vida!

Hoy os quiero enseñar cómo sembrar un aguacate, seguro que alguna vez habéis hecho alguna receta con aguacate y el hueso ha terminado en el cubo de la basura... pero eso... ¡se va a acabar!

Vais a ver qué fácil y sencillo es sembrar un aguacate y lo rápido que crece, por no decir lo bonito que queda en tu mesa de la ofi, o en el salón de tu casa.

Necesitas:

materiales

Pasos:

paso a paso

Una vez que ha salido la raíz y el tallo, lo podéis pasar a una maceta con cuidado de no dañar la raíz. No hay que olvidar que el aguacate es una planta tropical, por lo que no soporta mucho el frío y menos las heladas.

Aquí os enseño el resultado en la mesa de aidutxi y Laura, junto con un mango (que ya os enseñaremos en otro post cómo se siembra):


Bonito, ¿verdad?

miércoles, 8 de febrero de 2012

¡A la rica mermelada de aprovechamiento!

Hace poco salió esta noticia, que aunque no es nueva, no deja de impactar, "Los europeos tiramos 89 millones de toneladas de comida, o lo que es lo mismo, 179 kilos por cada habitante. Mientras tanto, 79 millones de personas dentro de la UE viven bajo el umbral de la pobreza."

Si os fijáis en un libro de recetas tradicionales, podréis observar que muchas de ellas son de aprovechamiento, surgieron para aprovechar restos de otra comida o para poder tener alimentos de temporada durante todo el año. Si tenéis la suerte de "tener pueblo" seguro que os viene a la cabeza alguna imagen o receta de lo que os estoy contando, en mi pueblo, por ejemplo, es costumbre secar los pimientos, los tejen por los rabitos y se pueden ver colgados en las paredes de las casas o las ventanas, y es que así se podían comer pimientos antiguamente todo el año.

Por todo esto, quería animaros a que no tiréis nada de nada, siempre hay opciones, comprar únicamente lo que necesitas, congelar, y en el caso de hoy, hacer una rica mermelada con aquella fruta que se os está estropeando, en mi caso tenía kiwis y manzanas, pero podéis hacerla con cualquier fruta.

Mermelada de kiwi y manzana

mermelada kiwi y manzana

Ingredientes:
500 gramos de fruta (yo puse 350 de kiwi y el resto manzana)
1 limón pelado, sin pepitas ni la parte blanca
500 gramos de azúcar
¡Botes reutilizados!

Elaboración:
Trituras la fruta junto con el limón con una batidora hasta que no te quede ningún trocito.
Se añade el azúcar
En una cacerola se lleva a ebullición removiendo de vez en cuando durante 30 minutos aproximádamente. Si véis que os queda muy líquida, mantenedla unos minutos más en el fuego.
**¡Truco! Para comprobar mejor la textura podéis echar un poquito en un plato previamente metido en el congelador para que esté frío y así veréis mejor si es la textura que os gusta**

Mientras, podéis ir esterilizando los botes, yo aprovecho el esterilizador de biberones, pero mi madre me enseñó que se ponían en una olla cubiertos de agua y se hierven, y si los secas en el horno mucho mejor, pero yo ese paso me lo salto siempre.

Una vez que tengáis la mermelada en los botes, tenéis que taparlos y apoyarlos sobre la tapa durante unos 20 minutos para que haga vacío.

Y ya sólo os queda etiquetar el bote con lo que contiene y la fecha.

¡Que aproveche! :)

viernes, 3 de abril de 2009

Electrodomésticos que ahorran energía... y euros

El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía hace el siguiente cálculo de ahorro energético según optes por una solución u otra en tu casa. Lo he leído en un reportaje del último número de la revista Integral:

Bombilla fluorescente compacta ahorra un 80% respecto a una normal.

Programas en frío de la lavadora ahorran entre un 80 y un 92% respecto a los programas de lavado en caliente.

Lavadora de bajo consumo, entre el 40 y el 70%.

Frigorífico de bajo consumo: 45-80%.

Calefacción con buen aislamiento: 50-90% respecto a una calefacción mal aislada.

Calefacción a gas: 53-80% respecto a la eléctrica.

Cocina de gas: 73% respecto a la eléctrica.

Horno de gas: 60-70% respecto a los eléctricos.

Ventilador de techo: 98% respecto a los aparatos de aire acondicionado.

miércoles, 11 de febrero de 2009

¡Makea tu vida!

Ikea se ha convertido en nuestra fábrica de sueños, hogares y futuros de usar y tirar a bajo coste...

Ahora me topo con la página de Makea y me arranca unas sonrisas y un par de ideas... ¡¡Ese flexo-maceta me encanta!!... y hay más cositas en el on
.

lunes, 19 de enero de 2009

El algodón no engaña, tus productos de limpieza sí

Piso nuevo, año nuevo y propósitos nuevos... En 2009 he pasado de consumir algunos productos de limpieza ecológicos a declarar todo el piso libre de tóxicos!

¿Por qué? Por mi salud y por la del planeta.

Por mi salud porque como cuentan en Greenpeace “cada vez hay más pruebas que relacionan la exposición a tóxicos con enfermedades como las alergias, el asma, el cáncer o alteraciones del sistema reproductor y endocrino”. O en Ecologistas en Acción: “Muchos han probado en su propia piel los inconvenientes de estos productos porque sus ingredientes biocidas no sólo atacan a los gérmenes: en las personas irritan la piel, provocan alergias y causan reacciones sensibles en los ojos, la nariz, la garganta, además de dañar los pulmones.”

Y por la salud del planeta porque “estas sustancias llegan a la naturaleza a través de los desagües y siguen impactando en el medio ambiente, provocando, por ejemplo, la eutrofización de los ríos entre muchos otros problemas conocidos” y porque si compro todos los tipos de productos de limpieza que se suponen necesarios (limpiacristales, limpiaparquet, limpiasuelos, limpia encimeras, limpia baño, desinfectante de WC, etc etc etc!) consumo gran cantidad de plástico (petróleo).

El resultado en estos días de limpieza a fondo (con el estreno del piso) ha sido (está siendo) una experiencia divertida, interesante, sostenible y sana.

¿Qué soluciones he usado yo?

Sólo he comprado cuatro productos de limpieza: limpiador (que sirve para casi todo), jabón lavavajillas, detergente de ropa y suavizante de ropa. Ecológicos. De la marca ECOVER, que ya usaba antes para los platos. Se encuentran en tiendas ecológicas.

Y luego, me hice con vinagre, bicarbonato y limón. Combinar el limpiador ecológico general con estos ingredientes y agua caliente da resultados brillantes. No necesitas nada más y tu casa estará libre de tóxicos y con olores mucho más agradables y naturales. Bueno, si no te pasas con el vinagre, claro ;-) aunque se evapora rápido!

Yo busqué y rebusqué algunos consejos en la red (como estos o estos) y a punto estoy de hacerme una friki del tema y sólo espero que alguien inaugure una academia de limpieza ecológica como la que ya hay en Francia y es que me apunto!

(la foto es de maguisso en flickr)

sábado, 1 de marzo de 2008

CONSEJO 1: ¿Cómo ahorrar energía en casa?

Nuestra casa es un reflejo de nosotros mismos, de nuestros valores, nuestros gustos y nuestras decisiones. Es evidente que la construcción de viviendas, especialmente, en estos últimos años de boom, no se ha realizado con criterios de ahorro energético, más bien lo contrario.

Se calcula que actualmente cerca de un 7-9% es el porcentaje del total de emisiones de dióxido de carbono atribuible a las viviendas. De media se sitúa en 1.300 kg de CO2/año por vivienda. Aunque no es el sector que más emisiones produce (el transporte es responsable del 40%), en casa podemos actuar para una vida más responsable con el entorno desde muchos aspectos, y es un compromiso que todos podemos asumir y una obligación y una medida educativa hacia las futuras generaciones que crecen en nuestro hogar.

Para colaborar en cumplir el compromiso de Kyoto hay algunas medidas importantes que puedes tomar en casa:
  • aprovechar al máximo la luz natural
  • sustituir bombillas ineficientes por otras de bajo consumo
  • adquirir los electrodomésticos necesarios y que tengan la mejor clasificación energética (A, A+, A++)
  • instalar energía solar, optar por una ducha antes que un baño
  • regular mejor la climatización (21ºC en invierno y 25ºC en verano son suficientes)
  • cuidar la nevera (ese electrodoméstico que está funcionando todos los días del año)
  • tapar las cacerolas al cocinar, etc.
Hay miles de buenos hábitos que se pueden adoptar en casa, pero lo principal es tomar conciencia de qué es la energía y el coste ambiental que supone cada kilowattio. Si se entiende que cada interruptor que se enciende lleva asociadas unas consecuencias se pueden imaginar miles de acciones más responsables, que tienen que ver con un ahorro directo de energía, o de un mejor aprovechamiento de los recursos (cuidando y reparando las cosas) y compras de más calidad para alargar la vida útil de los bienes, que han supuesto un coste energético en su proceso de producción y distribución.

Puedes aprender más sobre estos y otros consejos similares, puedes visitar la web de Fundación Terra.