"Desde Quinchamalí donde hicieron tus ojos hasta tus pies creados para mí en la frontera, eres la greda oscura que conozco". Inspiración de Pablo Neruda para sus Cien sonetos de amor, la esencia de las artesanas de Quinchamalí es recogida por el Museo de Arte Popular Americano de la Universidad de Chile. Hoy he podido visitar la exposición "Quinchamalí en el Imaginario Nacional" del espacio GAM de Santiago y he conocido la greda negra y la idiosincrasia de este pueblo alfarero donde mandan las mujeres.
Para elaborar piezas con este material, las artesanas tienen que seguir hasta 18 pasos dentro de un proceso que se lleva a cabo hasta hoy a la antigua usanza. Desde que se recoge la materia prima, se remoja la arcilla, se pisa, bastonea (amasa) hasta que se oscurece la greda con la quema de estiércol de buey y caballo.
"Mi mamá lo aprendió de su mamá, y ella de la suya y yo soy la última que voy quedando, creo que conmigo va a morir, es que esto tiene que gustarte para hacerlo", relata Honorinda Pérez, una de las 4 creadoras que quedan en Santa Cruz de Cuca y cuyos testimonios recoge la muestra.
Me recordó a la cerámica negra de Astúries. En Llamas del Mouro, un pequeño pueblo del occidente asturiano, están los últimos descendientes de alfareros que trabajan siguiendo una tradición milenaria. Sus piezas también negras, también son únicas y también utilizan la cerámica como vehículo de expresión.
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lunes, 8 de abril de 2013
lunes, 22 de octubre de 2012
Xixón mola demasiado como para tomar café en vasos de plástico
Hoy en la página de facebook de 101 cosas que hacer en Gijón antes de morir planteaban una encuesta y un debate sobre si sería buena idea abrir un Starbucks en Xixón. Si el Grupo Vips, que tiene la exclusividad para abrir franquicias de Starbucks en el Estado español, se decidiera a inaugurar un local en Xixón, éste sería el primero de toda la zona norte, qué triste honor :(
Dejo el enlace al debate para que veáis los comentarios y los argumentos de las personas que están a favor de que se abra una cafetería así en nuestra ciudad. Yo estaría en contra de su apertura por muchísimas razones que como consumidoras responsables ya conocemos como, por ejemplo, el hecho de que las franquicias y las cadenas de grandes empresas acaban por echar a perder el encanto y el carácter propio de cada ciudad y las convierten en sitios aburridos, superficiales y anodinos. Pero sobre todo estaría en contra porque me encantan los bares y las cafeterías auténticas de Xixón, los locales que regentan personitas a las que puedo poner cara y con las que puedo comentar la actualidad del Sporting. Hay estudios que demuestran que el dinero gastado en comercios y bares proximidad circula en el barrio 3 veces antes de desaparecer en la economía general. Mientras que la mayor parte de lo gastado en grandes superficies y en las franquicias de las multinacionales sale de la región casi de inmediato.
La lista de las razones para no abrir un Starbucks en Xixón puede ampliarse muchísimo más, pero lo que hoy quería hacer es compartir una pequeña lista de algunos de mis bares y cafeterías preferidos de Xixón. Son locales con encanto, de gentes majas, que se preocupan de los detalles y que no tienen frapuccinos, pero tampoco sonrisas de plasticazo. Aquí va:
1. Café San Pedro: Es pequeñín pero tiene todo el encanto. Para mí tiene la mejor vista de la playa y de parte del cerro y Cimavilla. Me encantan las fotos antiguas de Xixón, me encantan los periódicos engrasados, los pinchos de pollo, los cafés insuperables, lo cotidiano, la falta de perifollos, la sencillez del local y de sus dueños. Son amables, tienen gracia, son "salaos" y ponen muchísimas tapas con tu café, con tu vinín, con lo que te pidas... Si te pides un vermuth, le ponen unas gotas de Ginebra. ¡Eso sí que es innovación! :)
2. La Corrada: ¿Para qué estar en casa si vas a estar mejor en La Corrada? Está en Cimavilla (tres puntos, colega!) y tiene café riquísimos, infusiones, cervezas y lo que quieras... Mis amigas y yo somos fans de sus bocatas recién hechos, de sus juegoss de mesa y de su terraza en verano. Es todo un clásico :)
2. El Barucu: Es acogedor, es una cafetería, es un bar de copas, es buenos ratos y mejor gente, es El Barucu. Su barra está siempre llena de sonrisas; sus paredes, de carteles inspiradores; su pequeño escenario, de grandes artistas.... ¡Ains, qué señaldá!
3. Café Trisquel: Es imprescindible. Xixón no podría vivir sin el Café Trisquel. Yo no podría vivir sin el Café Trisquel. Es un lugar para charlar y disfrutar y hacer nuevos amigos y amigas, para escuchar a cantautores asturianos, para participar en debates, para montar revoluciones...
4. El Guetu: Es genial, así, sin más. Son geniales sus cafés, sus camareros, sus variados habitantes. Es una gozada la música que pinchan, parece increíble la tranquilidad que se respira en este rincón del centro de Xixón.
5. Café Gijón: Quedar un domingo para tomar el vermouth antes de comer con los amigos y salir bien entrada la noche después de haber tomado varios cafés, varios vinos, varias cervezas, haber leído varios periódicos y haber disfrutado de una de las exposiciones temporales. ¡No se puede pedir más!
Dejo el enlace al debate para que veáis los comentarios y los argumentos de las personas que están a favor de que se abra una cafetería así en nuestra ciudad. Yo estaría en contra de su apertura por muchísimas razones que como consumidoras responsables ya conocemos como, por ejemplo, el hecho de que las franquicias y las cadenas de grandes empresas acaban por echar a perder el encanto y el carácter propio de cada ciudad y las convierten en sitios aburridos, superficiales y anodinos. Pero sobre todo estaría en contra porque me encantan los bares y las cafeterías auténticas de Xixón, los locales que regentan personitas a las que puedo poner cara y con las que puedo comentar la actualidad del Sporting. Hay estudios que demuestran que el dinero gastado en comercios y bares proximidad circula en el barrio 3 veces antes de desaparecer en la economía general. Mientras que la mayor parte de lo gastado en grandes superficies y en las franquicias de las multinacionales sale de la región casi de inmediato.
La lista de las razones para no abrir un Starbucks en Xixón puede ampliarse muchísimo más, pero lo que hoy quería hacer es compartir una pequeña lista de algunos de mis bares y cafeterías preferidos de Xixón. Son locales con encanto, de gentes majas, que se preocupan de los detalles y que no tienen frapuccinos, pero tampoco sonrisas de plasticazo. Aquí va:
1. Café San Pedro: Es pequeñín pero tiene todo el encanto. Para mí tiene la mejor vista de la playa y de parte del cerro y Cimavilla. Me encantan las fotos antiguas de Xixón, me encantan los periódicos engrasados, los pinchos de pollo, los cafés insuperables, lo cotidiano, la falta de perifollos, la sencillez del local y de sus dueños. Son amables, tienen gracia, son "salaos" y ponen muchísimas tapas con tu café, con tu vinín, con lo que te pidas... Si te pides un vermuth, le ponen unas gotas de Ginebra. ¡Eso sí que es innovación! :)
2. La Corrada: ¿Para qué estar en casa si vas a estar mejor en La Corrada? Está en Cimavilla (tres puntos, colega!) y tiene café riquísimos, infusiones, cervezas y lo que quieras... Mis amigas y yo somos fans de sus bocatas recién hechos, de sus juegoss de mesa y de su terraza en verano. Es todo un clásico :)
2. El Barucu: Es acogedor, es una cafetería, es un bar de copas, es buenos ratos y mejor gente, es El Barucu. Su barra está siempre llena de sonrisas; sus paredes, de carteles inspiradores; su pequeño escenario, de grandes artistas.... ¡Ains, qué señaldá!
3. Café Trisquel: Es imprescindible. Xixón no podría vivir sin el Café Trisquel. Yo no podría vivir sin el Café Trisquel. Es un lugar para charlar y disfrutar y hacer nuevos amigos y amigas, para escuchar a cantautores asturianos, para participar en debates, para montar revoluciones...
4. El Guetu: Es genial, así, sin más. Son geniales sus cafés, sus camareros, sus variados habitantes. Es una gozada la música que pinchan, parece increíble la tranquilidad que se respira en este rincón del centro de Xixón.
5. Café Gijón: Quedar un domingo para tomar el vermouth antes de comer con los amigos y salir bien entrada la noche después de haber tomado varios cafés, varios vinos, varias cervezas, haber leído varios periódicos y haber disfrutado de una de las exposiciones temporales. ¡No se puede pedir más!
Son sólo 5 y no siguen ningún orden particular, pero en todos ellos te ponen el café en vaso de cristal o en taza de loza y en todos ellos los y las camareras te sonríen porque quieren, no porque les obligue nadie. Hay muchísimos más, muchísisisismos más, porque Xixón puede presumir de tener rincones geniales y estupendos. Cuando he empezado a hacer la lista se me ocurrían tantos tantísimos más... no me alargo para no quitar más tiempo a nadie, pero siempre merece la pena salir a explorar, conocer y disfrutar de estos sitios tan estupendos que tiene mi ciudad, que la dotan de tanto carácter, tanta personalidad, tanta gracia... (otro día hacemos otra selección de baretos nocturnos o de sidrerías).
¡Una curiosidad! En Xixón (no sé si en el resto de Astúries también) sólo hay dos tamaños de café: el normal y el mediano (que sería el típico de desayuno).
La foto es de malglam en flickr
jueves, 4 de octubre de 2012
Piensa globalmente, ¡bebe localmente!
Me gusta mucho la cerveza y hace tiempo que quería escribir un post sobre el consumo responsable de esta bebida. Como siempre, lxs compis' de Opcions me llevan muchísima carrerilla y ya en 2008 sacaron un número y una guía completísima de consumo consciente de cerveza. El número es súper recomendable y se puede descargar en pdf.
Entre muchísimas otras cosas, en el número dedicado a la cerveza de Opcions podemos descubrir que parte de la cebada imprescindible para su elaboración es importada, y que un tercio del lúpulo viene de
Alemania, pide mucha agua y, en cultivo convencional, pesticidas. Además, nos señalan que sólo son retornables las botellas y los barriles de bares y restaurantes. Nos recomiendan que a la hora de consumir cervezas, nos fijemos en las materias primas y que primemos el vidrio por delante de la lata. También nos recuerdan que la cerveza que nos aporta más nutrientes es la elaborada de forma artesanal.
Desde hace un par de años parece que cada vez están más de moda las cervezas artesanales y es que, ¡están realmente ricas! Si se puede elegir, la mejor opción sería una cerveza artesana elaborada por productores de nuestra zona y hecha con ingredientes locales. Y hoy quería hablar precisamente de un proyecto de este tipo: la cerveza asturiana Caleya. Podéis conocer un poco del proyecto en este vídeo:
Me gusta mucho esta cerveza porque está muy rica pero también porque es un proyecto chulísimo, una preciosa microcervecería situada en un enclave de Astúries flipante, que conforma una economía de más pequeña escala y aporta diversidad y que tiene una filosofía detrás muy interesante e inspiradora. Mirad, por ejemplo, lo que dicen en la etiqueta de las botellas (está en asturianu pero creo que se entiende perfectamente, si necesitáis ayuda podéis usar el traductor Eslema):
Otras cervezas asturianas artesanas y riquísimas son Cotoya y Belenos y seguro que muchas más que no conozco (pero seguiré investigando). En Cantabria, Galicia, Catalunya y otras zonas del Estado español hay muchas más propuestas de cervezas artesanas muy interesantes.
La foto la robé del twitter de @iyangc
Entre muchísimas otras cosas, en el número dedicado a la cerveza de Opcions podemos descubrir que parte de la cebada imprescindible para su elaboración es importada, y que un tercio del lúpulo viene de
Alemania, pide mucha agua y, en cultivo convencional, pesticidas. Además, nos señalan que sólo son retornables las botellas y los barriles de bares y restaurantes. Nos recomiendan que a la hora de consumir cervezas, nos fijemos en las materias primas y que primemos el vidrio por delante de la lata. También nos recuerdan que la cerveza que nos aporta más nutrientes es la elaborada de forma artesanal.
Desde hace un par de años parece que cada vez están más de moda las cervezas artesanales y es que, ¡están realmente ricas! Si se puede elegir, la mejor opción sería una cerveza artesana elaborada por productores de nuestra zona y hecha con ingredientes locales. Y hoy quería hablar precisamente de un proyecto de este tipo: la cerveza asturiana Caleya. Podéis conocer un poco del proyecto en este vídeo:
Me gusta mucho esta cerveza porque está muy rica pero también porque es un proyecto chulísimo, una preciosa microcervecería situada en un enclave de Astúries flipante, que conforma una economía de más pequeña escala y aporta diversidad y que tiene una filosofía detrás muy interesante e inspiradora. Mirad, por ejemplo, lo que dicen en la etiqueta de las botellas (está en asturianu pero creo que se entiende perfectamente, si necesitáis ayuda podéis usar el traductor Eslema):
Otras cervezas asturianas artesanas y riquísimas son Cotoya y Belenos y seguro que muchas más que no conozco (pero seguiré investigando). En Cantabria, Galicia, Catalunya y otras zonas del Estado español hay muchas más propuestas de cervezas artesanas muy interesantes.
La foto la robé del twitter de @iyangc
domingo, 5 de agosto de 2012
Experiencias de consumo transformador en mis vacaciones
Hoy hace una semana que volví de mis vacaciones en Astúries y me reincoporé al trabajo. Han sido unos días un poco durillos porque siempre cuesta volver a la rutina después de haberlo pasado tan bien. Pero ahora que más o menos ya he vuelto a pillarle el ritmo a Madrid, quería compartir algunas de mis experiencias que más o menos han tenido que ver con el consumo responsable.
También en las semanas de vacaciones he intentado vivir con menos y mejor y reducir el consumo y los desechos que he generado. Aún estando de relax creo que es importante aprovechar la oportunidad de elegir qué, dónde, para qué y a quién darle nuestro dinero. Guau, suena importante, ¿no?
Productos locales y mercados artesanos
Estando en Astúries me ha sido más fácil consumir en lo posible directamente de manos de quienes producen, he podido visitar los pequeños almacenes de mi barrio de siempre, los mercados artesanos, como el Mercado Ecológico y Artesano que se celebra periódicamente en Xixón y que muestra una nueva forma de consumir saludable y solidaria con la naturaleza e incluso con los países empobrecidos a través de una pequeña representación de comercio justo, y las ferias de productos astures llenas de verduras, hortalizas, quesos y derivados de productores locales. He intentado no guiarme únicamente por el parámetro del precio-calidad y analizar también el orígen, el impacto ambiental y social. Cuando vuelvo a Astúries siento que me importan más, si cabe, los procesos y las personas que están detrás de los productos y me doy cuenta de qué me importa mucho más a qué tipo de comercio querés favorecer.
Mira tu aldea y serás universal
Otra de las experiencias de las que más he disfrutado este verano ha sido de la ruta del Cabrales y la sidra en Asiegu. Ya lo decía Tolstoy: "se puede alcanzar un pensamiento universal a partir de la observación inteligente y cuidadosa del pequeño mundo campesino, de sus procesos y de sus relaciones con el exterior". Y lo pudimos comprobar con la estupenda ruta de los hermanos Niembro. Además de explicarnos cómo se elabora el queso y la sidra en las aldeas de Cabrales nos enseñaron a mirar más íntimamente al territorio e interpretar la historia de su aldea, las dinámicas y relaciones entre los componentes naturales, económicos, culturales e históricos que dan forma al paisaje y que convierten el espacio en territorio intermediado por la sociedad. Manuel nos mostró cómo las ideas de organización comunal, autarquía, ciclicidad, reciclaje, renovación y observación de las leyes que regulan los procesos naturales (que ahora se considerán tan modernas) son una parte consustancial del conocimiento local de las comunidades campesinas históricas.
La ruta del Cabrales y la sidra de Asiegu nos permite conocer una aldea que conservaba los rasgos fundamentales de las estructuras económicas, ecológicas, culturales y territoriales de las comunidades campesinas preindustriales y a unos jóvenes vecinos emprendedores que decidieron convertir el patrimonio y el conocimiento campesino en una propuesta interpretativa sin necesidad de construir un costoso equipamiento. Les basta para ello con sus conocimientos, con la palabra (retomaron pues la oralidad tan propia de la cultura campesina), con en el diálogo y el paseo. Pudimos conocer figuras son propias del derecho consuetudinario asturiano tan curiosas como la sextaferia o la andecha. La sextaferia es un trabajo colectivo, y obligatorio, desarrollado entre los vecinos y vecinas para la reparación de caminos, fuentes, abrevaderos, monterías u otras obras y tareas de utilidad pública e interés vecinal. La andecha es un trabajo personal, voluntario y gratuito que se ajusta al esquema de la reciprocidad equilibrada entre miembros de la comunidad (vendría a ser un "hoy por ti, mañana por mí") y que se inscribe dentro de los trabajos que el derecho laboral denomina amistosos, benévolos y de buena vecindad. Las andechas se producen en determinados momentos del ciclo agrícola y son indicadas para tareas que deben desarrollarse con prontitud y, por ello, requieren el concurso de muchas personas. También se recurre a la andecha vecinal como fórmula de solidaridad campesina para realizar tareas que son particularmente gravosas para las familias del pueblo que atraviesan circunstancias especiales como viudedad, enfermedad, etc. Ambas, andechas y sextaferias, solían terminar con una fiesta, con comida, baile y bebida. Tras el trabajo, llegaba la diversión y el momento de relacionarse. Por tales motivos, ambas son figuras del ordenamiento y de la organización campesina que resultaban esenciales para optimizar el trabajo, mejorar la productividad y, sobre todo, reforzar los vínculos afectivos, sociales y solidarios entre los miembros de la comunidad. Por si esto no fuese suficiente, eran además las reuniones vecinales más propicias para la conformación de parejas :)
Y el itinerario, que pasa por las huertas, las plantaciones de manzano, las tierras de cultivo, la quesería, la cueva donde se madura el queso y los espacios comunales de pastoreo finalmente tiene que acabar, ¡cómo no!, con una espicha.
Segunda mano, segunda vida
También he podido aprovechar estas vacaciones para conocer un nuevo proyecto con muy buena pinta en Xixón. La tienda Laberinto tiene ropa, discos, libros, muebles y todo lo que te puedas imaginar, pero que cuentan con la oportunidad de una segunda vida. También hay espacio para colecciones artesanales de lámparas exclusivas, carteras, broches, bolsos…Y con exposiciones de artistas jóvenes. ¡Muy recomendable conocerla!
También en las semanas de vacaciones he intentado vivir con menos y mejor y reducir el consumo y los desechos que he generado. Aún estando de relax creo que es importante aprovechar la oportunidad de elegir qué, dónde, para qué y a quién darle nuestro dinero. Guau, suena importante, ¿no?
Productos locales y mercados artesanos
Estando en Astúries me ha sido más fácil consumir en lo posible directamente de manos de quienes producen, he podido visitar los pequeños almacenes de mi barrio de siempre, los mercados artesanos, como el Mercado Ecológico y Artesano que se celebra periódicamente en Xixón y que muestra una nueva forma de consumir saludable y solidaria con la naturaleza e incluso con los países empobrecidos a través de una pequeña representación de comercio justo, y las ferias de productos astures llenas de verduras, hortalizas, quesos y derivados de productores locales. He intentado no guiarme únicamente por el parámetro del precio-calidad y analizar también el orígen, el impacto ambiental y social. Cuando vuelvo a Astúries siento que me importan más, si cabe, los procesos y las personas que están detrás de los productos y me doy cuenta de qué me importa mucho más a qué tipo de comercio querés favorecer.
Mira tu aldea y serás universal
Otra de las experiencias de las que más he disfrutado este verano ha sido de la ruta del Cabrales y la sidra en Asiegu. Ya lo decía Tolstoy: "se puede alcanzar un pensamiento universal a partir de la observación inteligente y cuidadosa del pequeño mundo campesino, de sus procesos y de sus relaciones con el exterior". Y lo pudimos comprobar con la estupenda ruta de los hermanos Niembro. Además de explicarnos cómo se elabora el queso y la sidra en las aldeas de Cabrales nos enseñaron a mirar más íntimamente al territorio e interpretar la historia de su aldea, las dinámicas y relaciones entre los componentes naturales, económicos, culturales e históricos que dan forma al paisaje y que convierten el espacio en territorio intermediado por la sociedad. Manuel nos mostró cómo las ideas de organización comunal, autarquía, ciclicidad, reciclaje, renovación y observación de las leyes que regulan los procesos naturales (que ahora se considerán tan modernas) son una parte consustancial del conocimiento local de las comunidades campesinas históricas.
La ruta del Cabrales y la sidra de Asiegu nos permite conocer una aldea que conservaba los rasgos fundamentales de las estructuras económicas, ecológicas, culturales y territoriales de las comunidades campesinas preindustriales y a unos jóvenes vecinos emprendedores que decidieron convertir el patrimonio y el conocimiento campesino en una propuesta interpretativa sin necesidad de construir un costoso equipamiento. Les basta para ello con sus conocimientos, con la palabra (retomaron pues la oralidad tan propia de la cultura campesina), con en el diálogo y el paseo. Pudimos conocer figuras son propias del derecho consuetudinario asturiano tan curiosas como la sextaferia o la andecha. La sextaferia es un trabajo colectivo, y obligatorio, desarrollado entre los vecinos y vecinas para la reparación de caminos, fuentes, abrevaderos, monterías u otras obras y tareas de utilidad pública e interés vecinal. La andecha es un trabajo personal, voluntario y gratuito que se ajusta al esquema de la reciprocidad equilibrada entre miembros de la comunidad (vendría a ser un "hoy por ti, mañana por mí") y que se inscribe dentro de los trabajos que el derecho laboral denomina amistosos, benévolos y de buena vecindad. Las andechas se producen en determinados momentos del ciclo agrícola y son indicadas para tareas que deben desarrollarse con prontitud y, por ello, requieren el concurso de muchas personas. También se recurre a la andecha vecinal como fórmula de solidaridad campesina para realizar tareas que son particularmente gravosas para las familias del pueblo que atraviesan circunstancias especiales como viudedad, enfermedad, etc. Ambas, andechas y sextaferias, solían terminar con una fiesta, con comida, baile y bebida. Tras el trabajo, llegaba la diversión y el momento de relacionarse. Por tales motivos, ambas son figuras del ordenamiento y de la organización campesina que resultaban esenciales para optimizar el trabajo, mejorar la productividad y, sobre todo, reforzar los vínculos afectivos, sociales y solidarios entre los miembros de la comunidad. Por si esto no fuese suficiente, eran además las reuniones vecinales más propicias para la conformación de parejas :)
Y el itinerario, que pasa por las huertas, las plantaciones de manzano, las tierras de cultivo, la quesería, la cueva donde se madura el queso y los espacios comunales de pastoreo finalmente tiene que acabar, ¡cómo no!, con una espicha.
Segunda mano, segunda vida
También he podido aprovechar estas vacaciones para conocer un nuevo proyecto con muy buena pinta en Xixón. La tienda Laberinto tiene ropa, discos, libros, muebles y todo lo que te puedas imaginar, pero que cuentan con la oportunidad de una segunda vida. También hay espacio para colecciones artesanales de lámparas exclusivas, carteras, broches, bolsos…Y con exposiciones de artistas jóvenes. ¡Muy recomendable conocerla!
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